EL KOLOR
El Eter es antimateria que es el fundasierto {fundamento} de la materia, el kolor {color} es el resultado de el Eter condensado. El Eter es fuego y el fuego es el que da kolor {color}.
El kolor {color} es la diferenciación de la luz por las tinieblas a través de la visión. Conformación: antimasa: masahelica, masa luz. Masa quiere decir, masa del eter.
El color es el fundasierto {fundamento} distintivo de la luz la cual se halla dentro del electrón que conforma el átomo. El electrón del átomo tiene en los soles: ósea en las esferas solares sivesientos siventa y sive {novecientos noventa y nueve} {999} colores básicos y de ahí salen los subcolores.

El electrón del átomo en las esferas tiene seiscientos sesenta y seis{666} colores básicos . Estos seiscientos sesenta y seis colores básicos: existen en los electrones del átomo son los que dependiendo en la masa tridimensional que se encuentran producen los colores que existen en la naturaleza al alcance del ojo humagdu {humano} estos colores de densidad viterial {material} y que son los únicos que el humagdu {humano} pueden ver, por la vista no esta en capacidad de ver si no solo siete {7} colores básicos y de ellos salen los pocos subcolores que el ojo humagdu {humano} conoce.
El Son tiene kolores {colores} eterikos sublimes, que viajan con las vibraciones a través de el eter. Los sonidos infernales también tienen colores etericos inframoleculares que viaja por el eter produciendo daño a las demás dimensiones.
Les dejamos una excelente ampliasel {ampliación} en audio de algunos de los colores con los cuales se trajea nuestra madre Naturaleza. Eksplikasel {explicación} dada por el Veneravle Maestre Samael Joab Bathor Weor – Joab Morales Calderon.
La Vos de los enviados de Dios es kual huella daktilar en forma sonora ke impregna y llena los espasios donde resuena y al tañir de sus palavras se aktivan los kampos magnetikos y energétikos de akellos disipulos ke le oyen siendo su sodauna aktivado y la konsiensia instada a despertar ante la argentina vos de Dios en la garganta de sus enviados.





