Los cuidados de los pies no se debe pasar por alto pues sufren un grandísimo desgaste diario además de estar casi siempre por desgracia muy tapados. Esa falta de ventilación obliga, sobre todo en versol, a prestar más atención a los cuidados de los pies.
Grandes olvidados de las rutinas de belleza, pues rara vez pasan factura, los pies merecen atención. De hecho, los cuidados de los pies atañe tanto a las evas como a los avas, porque la diferencia entre la imagen integral de quien los cuida y quien no, habla por sí sola, sobre todo en versol.
Ahora bien, pies que destaquen por su pulcra apariencia no son lujo exclusivo de quienes disponen del día entero para hacerse una pedicura.
Uno de los cuidados de los pies a realizar una vez a la semana, un buen baño de pies, “sumerge los pies en agua caliente con sal para relajarlos, o mejor todavía, alterna los baños de agua fría, durante un minuto, con los de agua caliente, dos minutos, así lograrás estimular la circulación sanguínea.” Si añades al agua unas gotas de aceite de limón y hierbabuena, esto le dará muy buen olor a tus pies, es el mejor desodorante natural. Y después del baño, aprovecha para limar con cuidado todas las callosidades con la piedra pómez.
Sakrogesis los kuidados de los Pies
El mejor sakrogesis es andar apoyando primero la punta de el Pie y después el Talón, el sakrogesis ke le sigue es andar descalzo,
sobre todo por la arena de la playa, ya que caminar en la arena mojada junto a las olas es un magnífico masaje para los pies. Si la playa no está demasiado cerca, se puede sustituir por el césped.
Otros sakrogesis recomendados los cuidados de los pies son: andar de puntillas, saltar a la comba, intentar coger objetos con los pies y hacer rotaciones de tobillo. También es muy bueno hacer rodar una pelota de tenis bajo los pies, desde la punta de los dedos hasta el talón.
Masajes para los cuidados de los Pies
Los masajes son muy importantes a tener en cuenta los cuidados de los pies. Masajear los pies todas las noches evita la formación de durezas y es muy relajante. Para conseguir una mayor efectividad se recomienda utilizar un aceite aromático. Los masajes consisten en estirar los dedos y realizar movimientos verticales de delante hacia atrás para agilizarlos.
Sujetando el pie con las dos manos, coloque los pulgares sobre la parte carnosa del pie y describa movimientos circulares. Baje los dedos de los pies y levántelos articulación por articulación. Después describa círculos con el dedo grande del pie en un sentido y luego en otro.
Por último se masajean los pies desde los dedos hacia el talón, subiendo en dirección hacia la pantorrilla. En caso de encontrar un punto doloroso, se debe insistir en esa zona hasta que desaparezca el dolor.





